Presupuesto de una web en Barcelona: qué incluye y qué no

El problema de pedir tres presupuestos para una web es que llegan tres cosas distintas y no se pueden comparar. Uno pone «diseño y desarrollo: 2.400 €» y ya está. Otro desglosa catorce líneas. El tercero da un precio por hora. Te cuento qué debería incluir cualquiera de los tres, qué se cobra aparte con razón y en qué fijarte para saber si te la están colando.
Lo que debería venir incluido siempre
Si alguna de estas aparece como extra, es una señal:
- Que se vea bien en el móvil. En 2026 no es una línea de presupuesto: es cómo se hacen las webs.
- El certificado SSL (el candado). Es gratis desde hace años.
- Los títulos y descripciones de cada página. El SEO básico va dentro. Otra cosa es una estrategia de posicionamiento, que sí es trabajo aparte.
- Que cargue rápido. Si te lo cobran como «optimización de rendimiento», es que la iban a hacer lenta primero.
- El formulario de contacto y que los mensajes lleguen a tu correo.
- Aviso legal, privacidad y cookies. Son obligatorios; no son un extra.
- Que Google la pueda leer: sitemap y
robots.txt.
Lo que se cobra aparte, y es normal
Y ahora lo contrario: partidas legítimas que no deberían escandalizarte.
- Los textos. Si tú no los escribes, alguien tiene que hacerlo. Redactar veinte páginas es un trabajo, no un favor.
- Las fotos. Una sesión propia cuesta. Un banco de imágenes también, aunque menos.
- Idiomas. Cada idioma es contenido real, con sus propias direcciones.
- La tienda online. Pasar de una web a vender por internet cambia el proyecto entero.
- Migrar contenido antiguo. Si tienes cien entradas de blog en WordPress, moverlas cuesta.
- El mantenimiento. Es un servicio continuo, no parte del proyecto.
Cómo se paga
Lo habitual y sano es 50 % al empezar y 50 % a la entrega. En proyectos largos, en tres partes.
Desconfía de dos extremos: quien te pide el 100 % por adelantado, y quien no pide nada. El primero se queda con tu dinero si desaparece; el segundo no tiene ningún compromiso contigo y tu proyecto será el último de su lista.
Las señales de que algo no cuadra
Un precio sin alcance. «Web completa: 900 €» no significa nada si no dice cuántas páginas, si hay tienda o quién escribe los textos. Un número sin alcance no es un presupuesto: es un cebo.
«Desde X €». Está bien para orientarte en una web, no en un presupuesto. En un documento firmado, el precio es un número, no un punto de partida.
No dice qué pasa si pides cambios. Todo proyecto tiene cambios. Un presupuesto serio dice cuántas rondas de revisión entran y qué ocurre después.
No dice de quién es el código. Al terminar y pagar, la web debería ser tuya. Si el contrato no lo dice, pregúntalo antes de firmar. Hay quien te deja atado a su plataforma para siempre.
El dominio no está a tu nombre. Esto es lo más grave y lo más común. Si tu dominio está registrado a nombre de la agencia, no es tuyo. El día que quieras cambiar de proveedor, tienes un problema serio.
Cuánto cuesta en Barcelona
Los rangos de mercado, para que sepas si estás dentro:
| Qué | Precio orientativo |
|---|---|
| Landing page | 600 – 1.500 € |
| Web corporativa de 4 a 8 páginas | 1.500 – 4.500 € |
| Tienda online | desde 3.000 € |
| Mantenimiento anual | 150 – 600 € |
Nosotros trabajamos con precio cerrado por escrito antes de empezar: una web básica desde 750 € y una premium desde 1.800 €, publicado en la web y sin formulario de por medio. Si durante el proyecto aparece algo que no estaba, se presupuesta aparte antes de hacerlo — no después, en la factura.
Si ves 200 € por una web «completa», desconfía: o es una plantilla sin personalizar o el coste real aparece luego en mantenimiento y extras. Lo conté con números en cuánto cuesta una página web en Barcelona.
La pregunta que lo aclara todo
Cuando tengas los tres presupuestos delante, haz una sola pregunta a cada uno:
«¿Qué pasa si dentro de un año quiero irme con otro proveedor?»
La respuesta te dice más que las catorce líneas del desglose. Si te contestan que te llevas el código, el dominio y los contenidos, estás con alguien serio. Si la respuesta se enreda, ya sabes lo que hay.
¿Tienes un presupuesto delante y no sabes interpretarlo? Mándanoslo y te decimos qué le falta — aunque no sea nuestro, y sin compromiso.